Los terremotos pueden apagar la operación y dejarlas sin energía.
Un terremoto puede detener mucho más que una operación física. También puede apagar servidores, interrumpir comunicaciones, afectar sistemas de seguridad, detener equipos de refrigeración y poner en riesgo procesos que hoy dependen de una conexión eléctrica constante. El sismo registrado en Colombia el pasado 10 de agosto volvió a poner en el centro de la conversación una pregunta clave para las empresas: ¿qué tan preparadas están para seguir operando cuando la energía falla?
El impacto del movimiento telúrico también se sintió en el sistema eléctrico nacional. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, más de 1.5 millones de usuarios quedaron inicialmente sin servicio y la demanda del Sistema Interconectado Nacional cayó temporalmente cerca de 1.700 MW, equivalente al 18%. Una cifra que evidencia cómo una emergencia puede generar efectos que van mucho más allá del lugar donde se origina.
Para las compañías, el reto está en poder mantener funcionando aquello que no puede detenerse. Industrias, comercios, oficinas, centros de datos y otras operaciones dependen cada vez más de infraestructura tecnológica que necesita energía continua para funcionar de manera segura y estable.
En este escenario, la resiliencia energética cobra un nuevo significado. Ya no se trata únicamente de tener un generador para enfrentar un apagón, sino de identificar con anticipación cuáles son los sistemas esenciales, protegerlos y contar con herramientas que permitan conocer en tiempo real qué está sucediendo con la infraestructura.
Soluciones como los sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS), entre ellos Galaxy VXL, pueden mantener activas las cargas críticas durante una interrupción, mientras plataformas de monitoreo como EcoStruxure IT Expert permiten supervisar la infraestructura eléctrica y tecnológica, detectar alertas y anticiparse a posibles fallas. La combinación de respaldo, monitoreo y gestión inteligente son las claves para atender cualquier eventualidad.

















