La IA transforma las empresas

El reto ya no es invertir, sino generar resultados

Más del 80 % de las organizaciones aumentó su inversión en datos e inteligencia artificial durante el último año, según un estudio global de EY. El desafío ahora es convertir esa apuesta tecnológica en resultados medibles, decisiones más acertadas y ventajas competitivas sostenibles.

La inteligencia artificial está dejando de ser una promesa de innovación para convertirse en una herramienta clave en la transformación empresarial. En Colombia, como en otros mercados, el desafío para las organizaciones ya no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en lograr que estas se traduzcan en mejoras concretas para el negocio.

Esta tendencia se refleja en la segunda edición del estudio global de EY Evolution and New Responsibilities of CDOs in the AI Era, que revela que más del 80 % de las organizaciones incrementó su inversión en datos, analítica e inteligencia artificial durante los últimos 12 meses. Además, el 86 % espera mantener esta tendencia en el corto plazo, una señal de que estas capacidades seguirán ocupando un lugar prioritario en las estrategias corporativas.

Sin embargo, invertir más no significa necesariamente obtener mejores resultados. Muchas empresas todavía enfrentan dificultades para llevar sus iniciativas de inteligencia artificial más allá de las pruebas piloto y convertirlas en soluciones escalables, capaces de generar valor de manera sostenida. La calidad de los datos, la gobernanza, la articulación entre las áreas y la integración de la tecnología con los objetivos empresariales se han convertido en factores decisivos para cerrar esa brecha.

Para las compañías colombianas, esta transformación plantea una pregunta fundamental: ¿cómo convertir el potencial de la inteligencia artificial en beneficios reales para la operación, los clientes y la toma de decisiones? La respuesta va más allá de adquirir herramientas tecnológicas. Implica desarrollar capacidades internas, establecer reglas claras para gestionar la información y asegurar que cada iniciativa responda a una necesidad concreta del negocio.

“La transformación empresarial está avanzando a una velocidad sin precedentes. Sin embargo, la inteligencia artificial no garantiza resultados por sí sola. Requiere una integración adecuada con los datos, los procesos y los objetivos del negocio para generar impacto sostenible”, afirmó Patricia Patiño, líder de IA y Data para Consulting de EY Colombia.

En este escenario, el liderazgo de los datos también está adquiriendo una nueva dimensión. El estudio señala que seis de cada diez líderes consideran estratégica la función de los Chief Data Officers (CDO), responsables de orientar la gestión de datos dentro de las organizaciones. Su papel evoluciona más allá de la administración de la información y gana relevancia en la definición de prioridades, la coordinación de capacidades tecnológicas y la generación de valor empresarial.

Esta evolución también impulsa el crecimiento de los equipos especializados, que amplían sus responsabilidades hacia ámbitos como la inteligencia artificial, la calidad de los datos, la gobernanza y la gestión de la información. La articulación de estas funciones resulta fundamental para que las empresas puedan utilizar sus datos de manera confiable y convertirlos en decisiones oportunas.

La confianza, precisamente, se perfila como uno de los elementos determinantes para competir en la era de la inteligencia artificial. Contar con información de calidad, mecanismos de gobernanza sólidos y procesos bien definidos permite reducir riesgos y construir soluciones que puedan implementarse a mayor escala. Sin estas bases, incluso las inversiones más ambiciosas pueden quedarse cortas frente a las expectativas del negocio.

El panorama que describe EY apunta a un cambio de enfoque: la ventaja competitiva no dependerá exclusivamente de cuánto inviertan las organizaciones en inteligencia artificial, sino de su capacidad para conectar esa inversión con sus prioridades estratégicas, medir sus resultados y sostenerlos en el tiempo.

Para las empresas colombianas, el reto consiste en pasar de la experimentación a la transformación efectiva. En una economía donde los datos adquieren cada vez mayor relevancia, el éxito de la inteligencia artificial dependerá de la capacidad de las organizaciones para convertir información en conocimiento, conocimiento en mejores decisiones y mejores decisiones en valor tangible para el negocio.

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