Más 45 billones de dólares se pagan con tarjeta a nivel global.
El ecosistema de pagos ha sido protagonista de una transformación acelerada. Wallets, pagos con código QR, transferencias inmediatas y nuevos esquemas de finanzas embebidas han generado un entorno más dinámico y competitivo. Sin embargo, según Diego Quesada, Country Manager de los Países Andinos, Centroamérica y El Caribe de Pomelo, este proceso de innovación también ha traído consigo una serie de ideas erróneas sobre uno de los instrumentos financieros más utilizados en el mundo: las tarjetas de crédito, débito y prepago.
De acuerdo con el experto de Pomelo, empresa líder para la emisión, procesamiento y gestión del negocio de tarjetas, frente al auge de nuevas formas de pago, muchos dan por hecho que las tarjetas han quedado como un sistema obsoleto.
“Nada más lejos de la realidad. Existen cinco mitos en torno al negocio de las tarjetas que, a la luz de los datos y evidencias recogidas en mis años en la industria, demuestran que este ecosistema no solo sigue vigente, sino que continúa evolucionando”, destaca Quesada.
¿El negocio de tarjetas está en declive?
Según el Nilson Report, actualmente se procesan más de 45 billones de dólares por año en pagos con tarjeta a nivel global. En este marco, las nuevas tecnologías como las tarjetas virtuales, tokenizadas o multidivisa se están apalancando de una manera muy particular en los nuevos desarrollos para acercarse a un mercado que antes era difícil de acceder y que hoy gracias a esos nuevos desarrollos, están más cerca.
¿Emitir tarjetas tiene tal complejidad que es mejor no intentarlo?
Si bien lanzar tarjetas al mercado conlleva varios pasos para hacerlo bien, hoy hay expertos en la categoría que hacen de esto algo más sencillo permitiendo a muchos enriquecer sus portafolios con estas propuestas de valor.
¿Las palabras “migración” o “nueva integración” deben seguir generando temor cuando se habla de un nuevo procesador de tarjetas?
Durante mucho tiempo, la industria financiera sufrió inestabilidades derivadas de este tipo de decisiones. No obstante, en el mundo de las tarjetas esta realidad ya cambió.
¿Debo implementar mis tarjetas en cada país de forma distinta y desde cero?
Hoy, el modelo de regionalización de los procesadores modernos permite cumplir con normativas locales y adaptarse a diferentes monedas, idiomas y marcos regulatorios, sin perder consistencia operativa.
¿Las grandes entidades financieras están atrapadas en la tecnología obsoleta que han personalizado por muchos años?
Actualmente los bancos están modernizando su infraestructura para competir con modelos más ágiles y han otorgado a estos proyectos una alta prioridad en sus planes estratégicos.
“La necesidad de digitalizarse y ofrecer mejores experiencias ha impulsado procesos de modernización tecnológica que, según estudios de consultoras, revelan que más del 60% de los bancos en América Latina están migrando hacia arquitecturas cloud y APIs abiertas”, puntualiza Quesada.

















