La comunidad se une tras el terremoto.
En el Pacífico Colombiano, la solidaridad se convirtió en una nueva forma de recorrer el territorio. Tras el reciente terremoto que dejó graves afectaciones en el litoral, emprendimientos y organizaciones bioculturales de Valle del Cauca, Buenaventura y Chocó se unieron para apoyar la recuperación de las comunidades rurales y, al mismo tiempo, preparar el regreso de una actividad fundamental para su economía: el turismo de naturaleza.
La Alianza de Turismo Biocultural del Pacífico activó una campaña de recaudación de fondos para apoyar la reconstrucción de viviendas e infraestructura comunitaria afectada por la emergencia. La iniciativa busca reunir recursos para adquirir materiales de construcción y cubrir mano de obra local, de manera que la ayuda contribuya directamente a la recuperación de las familias.
Una evaluación realizada en territorio por ingenieros voluntarios permitió identificar 13 infraestructuras comunitarias y familiares con graves daños estructurales en la zona rural de Buenaventura. Entre las afectaciones se encuentran viviendas en riesgo habitacional, estructuras completamente colapsadas y daños en una iglesia de la comunidad.
Frente a esta situación, las organizaciones que hacen parte de la alianza decidieron poner temporalmente sus capacidades al servicio de la emergencia. La prioridad, explican sus representantes, es contribuir a que las comunidades puedan recuperar sus viviendas y condiciones básicas mientras avanza el proceso de reconstrucción.
“Nuestra red ha trabajado históricamente por salvaguardar la biodiversidad, la cultura y la economía del territorio. Hoy la prioridad es la vida y la dignidad de nuestras comunidades. Esta vez no solo venimos a mostrar la belleza del territorio, venimos a ayudar a reconstruirlo”, afirmó Santiago Valencia, vocero de la Alianza de Turismo Biocultural.
Los aportes de ciudadanos, empresas y organizaciones podrán realizarse a través de un fondo digital habilitado por la alianza. Según la organización, los recursos serán destinados íntegramente a la compra de insumos y al pago de mano de obra local en las comunidades afectadas, con el propósito de que la ayuda también contribuya a dinamizar la economía del territorio.
Pero la reconstrucción tiene otra pieza clave: volver a recibir visitantes. Los líderes comunitarios hicieron un llamado a los viajeros para apoyar de manera gradual la reapertura de las experiencias de turismo de naturaleza que se encuentran en condiciones de operar. Para muchas familias del Pacífico, los visitantes representan una fuente fundamental de ingresos y una oportunidad para recuperar su sustento mientras continúan las labores de reconstrucción.
“Invitar a la gente a regresar al Pacífico es garantizar que las familias tengan un sustento diario para salir adelante. Reconstruir los hogares y reactivar el turismo son dos acciones que van de la mano para ponernos de pie”, puntualizó Valencia.
Así, la apuesta de la Alianza de Turismo Biocultural del Pacífico busca combinar dos caminos que se necesitan mutuamente: ayudar a reconstruir lo que el terremoto afectó y mantener vivo el flujo económico que generan las comunidades a través del turismo de naturaleza. La invitación es a que la solidaridad no termine con una donación, sino que también se traduzca, cuando las condiciones lo permitan, en volver a visitar, conocer y apoyar responsablemente estos territorios.
Las personas, empresas e instituciones interesadas en contribuir a la reconstrucción pueden realizar sus aportes a través de la Vaki oficial habilitada por la Alianza de Turismo Biocultural del Pacífico.

















