Adultos mayores, en la mira de las estafas online

ESET señala que protegerlos exige educación digital, diálogo familiar y acciones concretas.

En 2024, según los datos del Internet Crime Center del FBI, los estadounidenses mayores de 60 años reportaron pérdidas de más de 4.900 millones de dólares en estafas online, lo que representa un incremento del 43% respecto al año anterior, y una quintuplicación desde 2020. En promedio, las pérdidas en fraudes a la población adulta mayor fueron de 83 mil dólares. Detrás de estos números, hay personas y familias enteras cuyo bienestar y seguridad financiera se ven alteradas, y ven cómo se evaporan sus ahorros de años de un momento a otro.

ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, asegura que una protección eficaz combina la comunicación continua con la familia, controles humanos y técnicos, y un plan de reparación claro en casi de que algo salga mal.

Adicional a esto, se describen algunos esquemas más utilizados por estafadores que se aprovechan de las personas mayores ya que reportan grandes beneficios.

Estafas de Phishing
Los estafadores pueden hacerse pasar por representantes de organismos estatales, cuidados médicos o bancos, exigiendo pagos para evitar multas o para “desbloquear” cuentas. Estas estafas suelen empujar a las víctimas a introducir sus credenciales de inicio de sesión o revelar otra información confidencial en sitios web diseñados para parecerse a los de entidades legítimas.

Estafas de soporte técnico
Una ventana emergente de advertencia en la pantalla de una computadora o una llamada telefónica que afirma que un dispositivo ha sido infectado con malware. El representante de “soporte técnico” lo convence de que le conceda acceso remoto y, a continuación, roba sus credenciales bancarias o instala malware para robar información en el dispositivo.

Estafas románticas
Los estafadores cultivan relaciones con sus “víctimas” durante períodos de tiempo que abarcan semanas o meses, se ganan su confianza y luego solicitan grandes transferencias bancarias para una emergencia inventada.

La urgencia falsa
Un estafador llama para hacerle creer que uno de sus seres queridos está en problemas y necesita una transferencia de dinero urgente. En el juego del delincuente sobre las emociones de su presa, la víctima muchas veces se salta pasos de verificación, cae en el engaño y convencido de que está asistiendo a su familiar o amigo, y cumple con el pedido: envía la transferencia pedida.

Inversiones fraudulentas
Los delincuentes contacten a posibles víctimas, para ofrecerles oportunidades de inversión, que no son más que estafas para quedarse con el dinero que supuestamente se invierte. A medida que los esquemas fraudulentos aprovechan cada vez más los deepfakes, pueden clonar las voces de otras personas o crear videos que parecen involucrar a familiares o figuras públicas de confianza, lo que hace que muchas de las estratagemas parezcan alarmantemente reales.

“Las estafas dirigidas a las personas mayores están aumentando en costo, frecuencia y sofisticación. Sin embargo, las familias que combinan una comunicación abierta con medidas de protección técnicas y de comportamiento eficaces pueden reducir el riesgo de forma drástica. Implementar estas medidas de protección que hará que a los delincuentes les resulte mucho más difícil convertir los ahorros de toda la vida de tus padres o abuelos en su día de pago”, destaca Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.

En términos de prevención y en lo que refiere a familiares y adultos mayores, una importante capa de defensa, para ESET, es construir una comunicación abierta y sin vergüenza.

“Comenzar con empatía y explicar cómo los estafadores manipulan las emociones: si pueden engañar a personas de entre 30 y 40 años con conocimientos tecnológicos, cualquiera puede convertirse en víctima”, puntualiza Gutiérrez Amaya.

Además, destacan que puede ser útil compartir una historia, como: “Una amiga mía estuvo a punto de transferir una gran cantidad de dinero después de escuchar lo que parecía ser la voz de su nieto. Resultó ser una estafa. ¿Podemos establecer una regla familiar para que, antes de enviar dinero, siempre lo comprobemos dos veces?”.

En otras palabras, considerar la posibilidad de implementar un plan sencillo basado en “detener y verificar”, de modo que al menos otro miembro de la familia sea el “compañero de verificación” al que acudir para cualquier solicitud financiera. También sugieren consultar con el banco si ofrece protecciones especiales para clientes mayores, que incluya llamadas de verificación para algunas transacciones, límites para nuevos beneficiarios o retenciones en transferencias bancarias de gran cantidad, y alertas para los abuelos como a un familiar de confianza para cualquier transacción que supere un monto determinado.

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