Bogotá impulsa la transformación y participación ciudadana.
La Carrera Décima, uno de los corredores urbanos más emblemáticos de Bogotá, avanza en un proceso de transformación que busca recuperar sus espacios, mejorar las condiciones de limpieza y promover nuevas prácticas ciudadanas frente al manejo de los residuos. La iniciativa se desarrolla entre las Calles 6 y 13, en la Localidad de Santa Fe, mediante un laboratorio de transformación cultural de Barrios Vivos, liderado por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte (SCRD), con el apoyo de distintas entidades distritales y la participación de comerciantes, recicladores y habitantes del sector.
La estrategia parte de la necesidad de atender tres situaciones que afectan el entorno: la separación de materiales aprovechables en el espacio público, la disposición de residuos fuera de los horarios establecidos y las dificultades para clasificar adecuadamente los desechos desde hogares y establecimientos comerciales. Frente a este panorama, el trabajo institucional combina actividades pedagógicas, mediación artística, participación comunitaria y acciones de recuperación del espacio público para impulsar cambios sostenibles en los comportamientos cotidianos.
Como parte de este esfuerzo, se puso en marcha el concurso La Décima de las oportunidades, una iniciativa que convoca a los centros comerciales de San Victorino a fortalecer sus prácticas de reciclaje. Durante un mes, los establecimientos participantes contarán con rutas para entregar materiales aprovechables a recicladores de oficio. El reconocimiento será para el centro comercial que demuestre mayor constancia en las entregas y garantice que los materiales estén correctamente separados, limpios y secos. La actividad estará acompañada de intervenciones artísticas y jornadas pedagógicas que destacarán la importancia del reciclaje y sus beneficios ambientales y sociales.
“Gracias al esfuerzo de varias entidades que llevamos meses trabajando para poder habitar mejor este espacio patrimonial de Bogotá, y de manera mancomunada con los comerciantes, recicladores y vecinos, lanzamos el concurso ‘La décima de las oportunidades’ que tendrá un premio sorpresa importante porque queremos que la gestión de residuos en este sector mejore”, señaló Santiago Trujillo, Secretario de Cultura, Recreación y Deporte.
El funcionario agregó que miles de personas transitan diariamente por este territorio, ya sea por su conexión con TransMilenio, por sus actividades comerciales o por su condición de lugar de encuentro. Por ello, destacó la importancia de mantener la Carrera Décima limpia y avanzar en la recuperación del corredor mediante las acciones de El Centro Vive, con el propósito de atraer visitantes y propiciar que la ciudadanía encuentre un espacio más agradable y seguro.
El proceso también ha fortalecido la colaboración entre los comerciantes, los colectivos de recicladores de oficio y la Junta de Acción Comunal de San Victorino. En articulación con la Secretaría de Integración Social se han desarrollado jornadas pedagógicas, mientras que el trabajo con la Secretaría Distrital del Hábitat, a través de la estrategia Territorios Mágicos, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y el operador de aseo Promoambiental ha contribuido a reorganizar y recuperar áreas de la Plaza de La Mariposa, mejorar la disposición de los residuos y promover condiciones de mayor orden y limpieza.
A estas acciones se suma una intervención de reverdecimiento acompañada por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) que contempla la instalación de una matera con plantas de colores en el separador de la Carrera Décima. La propuesta busca transformar la percepción de este espacio mediante la incorporación de elementos naturales que aporten frescura, tranquilidad y una mayor apropiación ciudadana del entorno.
La transformación se desarrolla en un corredor de gran relevancia histórica, comercial y social. Construida entre 1940 y 1950 como parte del proceso de modernización vial de Bogotá, la Carrera Décima mantiene una intensa actividad económica y peatonal, especialmente en el tramo próximo a San Victorino.
De acuerdo con datos del Observatorio y Gestión del Conocimiento Cultural y de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, el sector comprendido entre las Calles 7 y 13 reúne 16 manzanas y 1.330 predios: 694 comerciales, 624 residenciales y 12 industriales. Además, registra flujos de hasta 200 mil personas al día y cuenta con cerca de 2.800 vendedores permanentes caracterizados por el Instituto para la Economía Social (IPES).
Los avances actuales se suman a las intervenciones estéticas realizadas entre 2025 y 2026 mediante la estrategia El Centro Vive, con la recuperación de 46 fachadas que devolvieron color y vitalidad a distintos inmuebles de la zona. Durante el primer semestre de 2026, el Observatorio y Gestión del Conocimiento Cultural también adelantó un diagnóstico sobre las dinámicas sociales del corredor, complementado con actividades de sensibilización en el espacio público, entre ellas la puesta en escena ¿Qué estás haciendo con tus residuos? y cinco jornadas de escucha que, mediante maquetas móviles y herramientas participativas, facilitaron el diálogo con más de 200 personas.
El análisis de las condiciones de aseo permitió establecer, además, que Promoambiental presta el servicio de recolección los siete días de la semana, con tres frecuencias diarias. Esta capacidad operativa refuerza la importancia de que comerciantes, residentes y visitantes también asuman un papel activo en la adecuada disposición de los residuos y en el cumplimiento de los horarios establecidos.
La intervención es resultado de un esfuerzo conjunto de la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y sus estrategias Barrios Vivos y El Centro Vive, en articulación con la Secretaría Distrital del Hábitat, la UAESP, la Secretaría de Integración Social, el IDU, el IPES, la Unidad de Mantenimiento Vial y las Alcaldías Locales de La Candelaria y Santa Fe.
Con estas acciones, Bogotá busca consolidar una cultura de corresponsabilidad en la que la recuperación del espacio público no dependa únicamente de las labores de limpieza, sino también de la participación activa de quienes habitan, trabajan y transitan por la ciudad.
La experiencia de la Carrera Décima se suma a otras iniciativas distritales, como La Basura a Tiempo, que promueven hábitos responsables en la gestión de residuos y contribuyen a construir entornos urbanos más limpios, organizados y sostenibles

















