Bogotá limita el uso de celulares en colegio

El objetivo es proteger el aprendizaje.

El Alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán y la secretaria de Educación, Julia Rubiano, presentaron desde el Colegio Filarmónico Jorge Mario Bergoglio, en Suba, la Resolución que establece nuevas reglas para el uso de teléfonos móviles y dispositivos con pantalla en los colegios oficiales y privados de Bogotá, con el propósito de proteger el tiempo de aprendizaje, la concentración, el descanso y la convivencia de niñas, niños y jóvenes.

La medida, desarrollada en el marco de la política educativa distrital “(Re)conectarnos para aprender”, limita el uso de teléfonos móviles tanto para estudiantes como para docentes durante la jornada escolar, incluidos los descansos. Los dispositivos deberán permanecer guardados, en silencio y fuera de la vista de los estudiantes. La resolución contempla excepciones relacionadas con salud, educación inclusiva, accesibilidad, ajustes razonables y situaciones de emergencia, entre otras.

“El 58% de los sistemas educativos del mundo ya regula el uso de los celulares y por eso en Bogotá definimos hacerlo sin descuidar el proceso educativo y de aprendizaje; vamos a tener reglas para que los estudiantes puedan usar la tecnología. Para Bogotá es muy importante dar este paso, los estudiantes lo necesitan y contribuirá con su formación y el uso efectivo de las herramientas digitales”, aseguró el Alcalde Mayor, Carlos Fernando Galán.

La Secretaría de Educación señala que la normativa responde a la necesidad de favorecer la concentración y proteger los espacios destinados al descanso y la convivencia escolar, frente a los efectos que el acceso permanente a dispositivos puede generar en el desarrollo, el aprendizaje y las relaciones entre estudiantes.

“Con Reconectarnos para aprender, buscamos promover una relación diferente con la tecnología en los colegios. La política, construida con la participación de más de 98.000 personas limita el uso de celulares durante las clases y los descansos, establece tiempos de exposición a otras pantallas según la edad y contempla excepciones por razones pedagógicas, de inclusión, salud y emergencia. No se trata únicamente de restringir dispositivos, sino de acompañar a estudiantes, familias y docentes para favorecer la atención, el aprendizaje, las relaciones y el uso responsable de la tecnología”, explicó Julia Rubiano, Secretaria de Educación.

La Resolución establece además reglas diferentes según el nivel educativo. En prejardín se priorizarán el juego, la exploración, el movimiento y la expresión corporal y artística, sin uso de pantallas, mientras que las instituciones oficiales que prestan educación inicial deberán retirarlas progresivamente de las aulas.

En jardín se permitirá una exposición pedagógica de hasta 10 minutos continuos y 30 acumulados, mientras que en transición, 15 minutos continuos y 30 acumulados. En básica primaria, hasta una hora acumulada; y en sexto y séptimo, hasta dos horas acumuladas, con pausas activas recomendadas. Para octavo a undécimo grado no se establece un límite de tiempo cuando el uso sea pedagógico, de acuerdo con el Proyecto Educativo Institucional.

Los colegios tendrán un plazo de seis meses para definir, de manera participativa y a través de sus Manuales de Convivencia o Pactos de Corresponsabilidad, la forma en que aplicarán estas disposiciones, así como los acuerdos de desuso gradual y los procedimientos pedagógicos y restaurativos para garantizar su cumplimiento. La normativa también incorpora salvaguardas relacionadas con la intimidad, la imagen, la seguridad digital y la protección de datos personales.

La decisión se sustenta en un proceso participativo desarrollado por la Secretaría de Educación entre 2025 y 2026, en el que participaron más de 98 mil integrantes de la comunidad educativa. Los resultados muestran que, aunque los estudiantes estiman utilizar el celular unas 6 horas al día, los registros de sus propios dispositivos indican un promedio de nueve horas. Además, el 87% de los estudiantes consultados manifestó tener celular propio desde los 10 años y el 82% de los docentes señaló que observa a sus estudiantes utilizando dispositivos durante las clases para jugar u otras actividades.

El diagnóstico también evidenció que el 83% de los estudiantes reconoce utilizar el teléfono durante los descansos y los momentos de alimentación. En los 397 foros educativos institucionales, que reunieron a 83.915 participantes de colegios oficiales y privados, el 62.3% de los aportes señaló que el uso del celular genera dificultades de atención y concentración, mientras que el 45.3% consideró que afecta el bienestar socioemocional de niñas, niños y jóvenes. A su vez, el 73.6% de los asistentes pidió establecer acuerdos, regulación y lineamientos sobre el uso de estos dispositivos en los Manuales de Convivencia.

Con esta resolución, Bogotá busca establecer una relación más equilibrada con la tecnología dentro de los colegios, preservando los espacios de aprendizaje, juego, interacción social y convivencia, al tiempo que promueve una formación digital progresiva, crítica y responsable.

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