Un proyecto circular de Uniformes con Amor
La iniciativa de la Fundación Lafayette recupera prendas escolares y las transforma para llevarlas a niñas y niños de comunidades rurales y urbanas. El programa también vincula a talleres de confección integrados por mujeres víctimas del conflicto armado.
Un uniforme escolar puede dejar de usarse, pero no necesariamente tiene que llegar al final de su historia. Desde 2021, la Fundación Lafayette ha recuperado, reparado y transformado 15.497 uniformes escolares a través de Uniformes con Amor, una iniciativa que busca prolongar la vida útil de las prendas y convertirlas en una oportunidad de bienestar para estudiantes de distintas comunidades del país.
El proceso comienza con la clasificación de los uniformes. Después vienen el lavado, las reparaciones, las transformaciones y la organización de las prendas por tallas, con el propósito de entregarlas en condiciones adecuadas a quienes las necesitan. Así, prendas que podrían quedar fuera de circulación vuelven a convertirse en parte de la experiencia escolar de niñas, niños y adolescentes.
En septiembre de 2026, el programa dará un nuevo paso con una entrega para 1.159 niñas y niños de Engativá, Tunjuelito y Ciudad Bolívar, en Bogotá. Los beneficiarios pertenecen, entre otras instituciones y organizaciones, al Jardín La Pajarita Pinta, Oshun de Colores, Robles y Enséñame a Pescar.
Esta nueva jornada se suma al trabajo realizado en 2025, cuando Uniformes con Amor gestionó 7.240 prendas y benefició a 925 estudiantes de 24 veredas de Pasca, Cundinamarca. Con ambas entregas, la iniciativa alcanzará a 2.084 niñas, niños y adolescentes de comunidades rurales y urbanas.
Pero la historia detrás de cada uniforme recuperado no termina en quien lo recibe. Parte del proceso de reparación y transformación está a cargo de talleres de confección integrados por mujeres víctimas del conflicto armado, quienes participan como proveedoras y aportan sus conocimientos y experiencia.
De esta manera, el programa articula dos propósitos: aprovechar prendas que todavía pueden ser utilizadas y generar oportunidades de inclusión productiva. Cada uniforme recuperado pasa a formar parte de una cadena en la que intervienen la experiencia textil, el trabajo de las confeccionistas y las necesidades de las comunidades educativas.
“Un uniforme trasciende su función práctica. También fortalece la identidad de los estudiantes, su vínculo con la comunidad educativa y la manera en que viven su experiencia escolar. Con Uniformes con Amor ponemos el conocimiento y las capacidades textiles de Lafayette al servicio del bienestar de las comunidades”, afirmó Naydú Serrato, directora de Comunicaciones y Sostenibilidad de Lafayette.
La iniciativa plantea así una manera diferente de entender el aprovechamiento de las prendas: no se trata solamente de reutilizar un uniforme, sino de extender su recorrido y conectar a distintas personas alrededor de una nueva oportunidad de uso.
“Cada uniforme recuperado conecta varias historias: la del estudiante que puede usarlo con orgullo, la de la mujer que aporta su experiencia para transformarlo y la de una prenda que encuentra una nueva vida útil”, agregó Serrato.
Con los 1.159 uniformes de la jornada de septiembre, Uniformes con Amor llegará a un acumulado de 15.497 prendas recuperadas y transformadas desde 2021, consolidando una iniciativa que combina aprovechamiento textil, impacto social e inclusión productiva.
Lafayette es una empresa textil colombiana con más de 80 años de trayectoria y un portafolio que incluye soluciones para moda, interiorismo, deportes, uniformes, mercado industrial, artículos promocionales e impresión digital. La compañía cuenta con más de 2.200 empleados, exporta a 24 países y tiene presencia propia en 15 mercados.

















