Día Mundial del gato febrero 20

Criollo, Bengala y Persa, las razas más comunes en Colombia

veterinaria de Gabrica.

Cada 20 de febrero se celebra el Día del Gato, una fecha que invita a reflexionar sobre la tenencia responsable y el bienestar de estos animales de compañía. La llegada de un gato al hogar, ya sea cachorro o adulto, requiere cuidados desde el primer día para asegurar su salud física, emocional y un buen comportamiento futuro.

Según la Fundación Affinity, en Colombia viven alrededor de 4,5 millones de gatos, de los cuales 2,7 millones tienen dueño, mientras que el resto son gatos callejeros o en situación de rescate. Sandra Castelblanco, veterinaria de Gabrica, destaca que preparar el hogar y cubrir sus necesidades básicas es clave para que el gato se sienta seguro y genere un vínculo positivo con su nueva familia.

Entre las razas más comunes en los hogares colombianos están el gato criollo o mestizo, la bengala, conocida por su pelaje tipo leopardo y carácter activo, y el persa, apreciado por su pelaje largo y comportamiento tranquilo.

Para favorecer la adaptación de un gato, se recomienda habilitar un espacio exclusivo con cama, platos de comida y agua, arenero y juguetes. Limitar su acceso al resto de la casa durante los primeros días reduce el estrés. Feromonas, esencias florales y juguetes interactivos pueden apoyar su bienestar emocional.

Los cachorros requieren alimentación específica, varias comidas al día, juegos que estimulen su aprendizaje y visitas tempranas al veterinario para vacunación y desparasitación. Los gatos adultos suelen adaptarse más lentamente; es normal que se escondan al principio, por lo que es importante mantener rutinas claras, respetar su espacio y realizar una evaluación veterinaria inicial.

La primera visita al veterinario permite revisar su estado general y establecer planes de vacunación, desparasitación y alimentación adecuados a su edad y estilo de vida. La nutrición correcta y un arenero limpio y bien ubicado son fundamentales para su salud y comportamiento. Además, el bienestar emocional requiere respetar sus tiempos, ofrecer estímulos como rascadores y juguetes, y permitir que el gato decida cuándo interactuar.

Construir un vínculo duradero con un gato implica rutinas, tono de voz suave, refuerzo positivo y cuidado regular como el cepillado, especialmente en gatos de pelo largo. Castelblanco enfatiza: “Convivir con un gato no se trata de hacer más, sino de hacer lo correcto desde el inicio. Preparar el hogar, ofrecer buena nutrición, acudir al veterinario y respetar su naturaleza son la base para garantizar una vida tranquila, saludable y feliz junto a ellos”.

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