Las redes sociales impactan con códigos de belleza.
Las redes sociales han transformado la forma en que las personas perciben su imagen. Plataformas como Instagram y TikTok han impulsado una nueva tendencia conocida como “belleza de pantalla”, donde filtros y herramientas digitales modifican rasgos faciales en cuestión de segundos, creando estándares estéticos difíciles de alcanzar en la vida real.
De acuerdo con el Dr. Jean Carlos Reyes Guerrero, Odontólogo y Especialista en Armonización Orofacial, este fenómeno está generando un cambio importante en la manera en que las personas construyen su autoestima y su identidad física.
Durante años, los referentes de belleza estuvieron ligados a celebridades y figuras públicas. Sin embargo, actualmente muchas personas se comparan con versiones alteradas digitalmente de sí mismas, imágenes que presentan modificaciones en la nariz, los labios, la mandíbula o la simetría facial para ajustarse a las tendencias visuales de las redes sociales.
Según el especialista, esta situación ha provocado un aumento en la insatisfacción con la apariencia física y una creciente búsqueda de procedimientos estéticos motivados por ideales poco realistas.
“El gran reto actual es mejorar la apariencia física con el objetivo claro de aumentar la autoestima del paciente y el concepto que ellos tienen de sí”, explica el Dr. Reyes Guerrero.
El experto advierte que la presión por alcanzar una imagen similar a la que muestran los filtros puede llevar a decisiones impulsivas y, en algunos casos, a acudir a personas sin la preparación adecuada para realizar procedimientos estéticos.
Frente a esta realidad, los especialistas en armonización facial promueven un enfoque centrado en la salud, la naturalidad y el respeto por la identidad de cada paciente. Más que replicar los efectos de una aplicación móvil, el objetivo es resaltar las características propias de cada rostro.
“No se trata de convertir a una persona en un filtro de una red social. Es más bien resaltar su belleza, corrigiendo las proporciones faciales y destacando sus facciones, respetando siempre la anatomía facial para obtener un resultado elegante, natural y sin perder su identidad”, señala.
Uno de los procedimientos que refleja esta filosofía es la rinomodelación, una técnica de armonización facial que permite modificar la apariencia de la nariz en aproximadamente 20 minutos sin alterar la esencia del rostro.
Para el Dr. Reyes Guerrero, este tipo de tratamientos pueden generar cambios positivos en la confianza y seguridad de los pacientes cuando se realizan con criterios médicos y expectativas realistas.
En un entorno digital donde las imágenes editadas son cada vez más comunes, la armonización facial moderna apuesta por la autenticidad. La combinación de ciencia, arte y tecnología busca ayudar a las personas a sentirse mejor consigo mismas, manteniendo el equilibrio facial y preservando aquello que las hace únicas.

Doctor Jean Carlos Reyes.

















