La Corporación Manos Visibles impulsa producciones de líderes afrodescendientes
El cine colombiano vive en 2026 un momento clave impulsado por nuevas voces que están ampliando la representación y las historias que llegan a la pantalla. En el marco de los 15 años de la Corporación Manos Visibles, tres producciones lideradas por realizadores afrodescendientes marcan hitos importantes para la industria audiovisual del país, con el respaldo del Fondo Audiovisual para la Equidad Racial (ERA).
Los proyectos están encabezados por los creadores Ángela Carabalí, Yurieth Romero y Louis Alfred Robinson, quienes desarrollan producciones desde regiones como Santa Marta, el Cauca y el archipiélago de San Andrés. Más que proyectos individuales, estas obras reflejan el surgimiento de una generación que está renovando el cine nacional desde sus territorios, culturas y lenguas.
Uno de los hitos es el estreno en salas de Soñé su nombre, el documental de Ángela Carabalí que aborda la desaparición forzada a partir de la búsqueda de su propio padre. Con esta película, la directora se convierte en la primera cineasta afrodescendiente colombiana en llevar un largometraje documental a las salas de cine del país. La producción ya ha sido reconocida en festivales internacionales y representa un avance en la visibilidad de estas historias dentro de la industria.
Otro proyecto destacado es Las Visitantes, de Yurieth Romero, actualmente en producción desde Santa Marta. La película sigue la vida de cuatro mujeres afrodescendientes que coinciden en la fila de ingreso a una cárcel del Caribe colombiano, explorando temas como el poder, la justicia y las desigualdades sociales. La propuesta busca renovar las narrativas del Caribe y fortalecer la producción audiovisual desde la región.
A estos avances se suma Freedom, del realizador raizal Louis Alfred Robinson, una producción que se encuentra en etapa de posproducción y que será la primera película colombiana hablada completamente en creole. Ambientada en la época de la esclavitud en San Andrés, la historia retrata la lucha por la libertad de dos jóvenes que enfrentan un sistema de opresión, mientras rescata la memoria y la identidad cultural del archipiélago.
Estos tres proyectos reflejan cambios importantes en el panorama audiovisual colombiano, en un contexto donde aún existen brechas de representación. Más de dos décadas después de la Ley de Cine, solo cinco directores afrodescendientes han recibido estímulos para largometrajes y la participación femenina en dirección sigue siendo limitada.
Desde Manos Visibles señalan que iniciativas como ERA buscan precisamente abrir oportunidades para nuevas generaciones de creadores y fortalecer empresas audiovisuales en distintas regiones del país. La apuesta es que el cine colombiano se construya desde su diversidad cultural, con historias que reflejen mejor la realidad y la riqueza del territorio.

















